La IA ya cambió la rutina de los emprendedores
Vas caminando hacia tu próxima reunión cuando el teléfono vibra en el bolsillo: un cliente solicita una cotización actualizada para hoy mismo. Antes de dar una respuesta, necesitas ubicar el correo con la lista de precios, revisar si hay un archivo con la propuesta anterior, confirmar que tu agenda tiene espacio esta semana y, recién entonces, contestar. Cinco pasos para una sola respuesta. Multiplícalo por veinte mensajes al día y entiendes por qué tantos emprendedores terminan la jornada agotados sin haber "producido" nada tangible. Ese es el verdadero costo de emprender hoy: no la falta de ideas, sino la fricción de moverse entre ellas. Y es exactamente ahí donde la IA y dispositivos como el Galaxy Z Fold8 Ultra dejaron de ser una promesa futurista para convertirse en una herramienta de bolsillo, literal. El teléfono como oficina que se despliega Aquí es donde el formato importa tanto como el software. Porque no es lo mismo pedirle ayuda a la IA en una pantalla convencion...