Homilía Domingo de Resurrección (Ciclo A)
Queridos hermanos y hermanas, especialmente a ustedes que nos siguen a través de la televisión nacional, en sus hogares, en un hospital, en su trabajo o desde cualquier lugar: reciban mi cercanía, mi oración y mi bendición en este día santo. ¡Feliz Pascua de Resurrección! ¡Cristo ha resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado! Hoy no celebramos una idea. No celebramos un símbolo. No celebramos un recuerdo. Celebramos un acontecimiento real que lo cambia todo. Por eso, San Pablo lo dice con una fuerza que no admite dudas: “Si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe”. Hermanos y hermanas, detengámonos en esto. Si Cristo no ha resucitado, todo lo que creemos se derrumba. Nuestra esperanza sería una ilusión. Nuestra fe sería un consuelo vacío. Nuestro caminar no tendría sentido. Pero Cristo ha resucitado. Y esa es la diferencia. Porque si Cristo vive, nada es igual. La Resurrección no es el final de la historia de Jesús; es el inicio de una historia nueva para la humanidad. Los discípulo...